Lo que Europa puede aprender del éxito de la India con el etanol

Lo que Europa puede aprender del éxito de la India con el etanol

La transición de Europa hacia la neutralidad climática se desarrolla en un contexto mundial cada vez más complejo, señala Atul Mulay, presidente del Comité de Bioenergía de la Federación India de Energía Verde (IFGE), señala un artículo de Bio-fuels news.

Las incertidumbres geopolíticas, la volatilidad de los mercados energéticos y la necesidad imperiosa de reforzar la seguridad energética han reactivado el debate sobre el papel de los combustibles renovables sostenibles de producción nacional, complementarios a la electrificación.
Mientras Europa evalúa la siguiente fase de la mezcla de etanol —incluida la posible adopción del E20 para reducir las emisiones del parque automovilístico actual y futuro—, las experiencias de otras regiones pueden aportar perspectivas valiosas sobre el impacto económico, medioambiental y social de los programas de biocombustibles bien diseñados.

El Programa de Mezcla de Etanol de la India es un claro ejemplo de ello. Lo que comenzó como una iniciativa para reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados ha evolucionado hasta convertirse en una bioeconomía integral que ha transformado la agenda nacional, pasando de centrarse en la transición energética a priorizar la seguridad energética. Gracias a la coordinación entre el gobierno, los agricultores, los investigadores, los proveedores de tecnología, las empresas comercializadoras de petróleo y la industria automotriz, el programa ha reforzado la independencia energética, ha apoyado a millones de pequeños agricultores, ha fomentado el uso circular de los recursos y ha impulsado la innovación industrial. Sin embargo, el éxito del E20 en la India no se produjo de la noche a la mañana; requirió intervenciones políticas clave, factores facilitadores del ecosistema y resultados que ofrecen enseñanzas sobre cómo el etanol renovable puede contribuir a un futuro energético más resiliente y sostenible.

Crecimiento impulsado por políticas públicas

El Programa de Mezcla de Etanol (EBP) de la India, que hasta 2014 mostraba un avance limitado —con niveles de mezcla de apenas entre el 0,1 % y el 1,5 %—, ha evolucionado desde entonces hasta convertirse en un éxito rotundo. Dado que el país importaba más del 85 % del petróleo crudo que necesitaba, la seguridad energética se convirtió en una prioridad nacional. Por ello, el programa de etanol no se concibió meramente como una iniciativa climática, sino como una medida estratégica para reducir la dependencia del petróleo importado y fortalecer la resiliencia económica.
Para lograrlo, el gobierno introdujo una política de visión estratégica tras realizar amplias consultas con las partes interesadas y puso en marcha reformas audaces que aceleraron el crecimiento. Como resultado, el objetivo E20 se adelantó de 2030 al año de suministro de etanol (ESY) 2025-26 y, para mayo de 2025, la mezcla a nivel nacional alcanzó el 20 %, logrando así el hito antes de lo previsto.